Nature Communications · 2026
«Embryo selection by non-invasive preimplantation genetic testing for aneuploidy in women of advanced maternal age: a randomized, clinical trial»
Sobre la versión del artículo. Se trabajó sobre la versión Article in Press: recibida el 22 de septiembre de 2025 y aceptada el 27 de agosto de 2026. Está aceptada y revisada por pares, pero aún sin volumen ni paginación definitivos, así que la referencia se completará cuando aparezca el número. El ensayo consta como finalizado y está registrado en ClinicalTrials.gov con el código NCT04339166.
La pregunta
En una FIV a partir de los 35 años suele haber varios blastocistos disponibles. La decisión es en qué orden transferirlos.
El artículo parte de una cifra estancada: pese a los avances de la técnica, la tasa de recién nacido vivo sigue entre el 40 y el 50 %, con cerca de tres millones de ciclos al año en el mundo. Las aneuploidías embrionarias, más frecuentes a edad materna avanzada, son una de las causas de que una transferencia no acabe en nada o acabe en aborto. De ahí que la edad materna avanzada sea la indicación más común del test genético preimplantacional: según el informe de ESHRE que citan los autores, el 67 % de los casos, por delante del aborto recurrente (8 %), el fallo de implantación repetido (6 %) y el factor masculino severo (3 %). Con los datos nacionales de la SART, la proporción de ciclos de FIV con PGT pasó del 14 % en 2014 al 44 % en 2019.
Pero el beneficio del PGT-A sigue discutido, y el artículo recoge por qué. Por el mosaicismo, una sola biopsia de trofectodermo no representa al embrión entero. Hay autores que sostienen que le falta validación clínica para clasificar el estado cromosómico y que su tasa de falsos positivos puede restar oportunidades de recién nacido vivo. Y sobre el efecto de la propia biopsia en la viabilidad del embrión, la evidencia que citan va en las dos direcciones.
La alternativa no invasiva consiste en analizar el ADN libre que el embrión deja en su medio de cultivo. El artículo describe así el estado de la técnica: los estudios logran amplificar entre el 77,3 y el 100 % de las muestras, pero la concordancia con el embrión completo o con el trofectodermo oscila entre el 33 y el 100 %. Las revisiones sistemáticas concluyen que falta evidencia de calidad para usarlo de rutina y piden ensayos aleatorizados bien diseñados.
La pregunta del estudio es exactamente esa: ¿transferir según el resultado del niPGT-A mejora los resultados clínicos frente a elegir por morfología, en mujeres de 35 a 42 años?
Los resultados
Los cinco desenlaces, uno al lado del otro
Grupo niPGT-A (n = 571) frente a grupo morfología (n = 581). Porcentajes del análisis por intención de tratar modificada. Las p son ajustadas.
El ancho de las barras es proporcional al porcentaje, con la misma escala en los cinco desenlaces. En los dos de aborto, la barra más corta es el resultado mejor. El denominador de las tasas de aborto es el número de gestaciones clínicas, no el total de mujeres: los propios autores señalan que eso condiciona cómo se lee el resultado.
| Desenlace | niPGT-A | Morfología | RR ajustado (IC95%) | p ajustada |
|---|---|---|---|---|
| Gestación evolutiva (principal) | 38,7 % | 36,8 % | 1,05 (0,91–1,22) | 0,49 |
| Gestación clínica | 47,6 % | 49,9 % | 0,96 (0,85–1,08) | 0,49 |
| Recién nacido vivo | 37,0 % | 35,5 % | 1,04 (0,90–1,22) | 0,59 |
| Aborto (< 28 semanas) | 21,0 % | 27,6 % | 0,75 (0,56–1,01) | 0,06 |
| Aborto precoz (< 12 semanas) | 18,0 % | 25,2 % | 0,70 (0,51–0,97) | 0,03 |
| Gestación evolutiva, por protocolo | 41,2 % | 37,9 % | 1,10 (0,95–1,27) | 0,23 |
Los análisis de sensibilidad no cambian el cuadro. El análisis por protocolo coincide con el principal, y los dos escenarios preespecificados para los desenlaces perdidos —el mejor y el peor caso— dan resultados consistentes. En seguridad, las complicaciones maternas, fetales y neonatales fueron similares entre grupos y no se notificó ningún acontecimiento adverso grave en ninguno de los dos.
El método
Mujeres de 35 a 42 años, con índice de masa corporal entre 18 y 30, en ciclo de ICSI, con al menos 6 ovocitos recuperados y al menos 2 blastocistos con puntuación morfológica superior a 4BC o 4CB.
Quedaron fuera, entre otros, los ciclos de PGT, el hidrosálpinx o la infección intrauterina sin tratar, el mioma uterino de más de 4 cm y el endometrio de menos de 8 mm. Reclutamiento entre el 16 de abril de 2020 y el 25 de junio de 2023, en 13 centros.
Estimulación según la rutina de cada centro, con 250 µg de hCG cuando al menos dos folículos alcanzaban 18 mm, y punción a las 36 horas (± 2). ICSI en todos los casos y clasificación morfológica según Gardner.
El día 3 se retiraban con stripper las células del cúmulo que quedaran adheridas. El día 4 cada embrión pasaba a una gota nueva de unos 25 µl. De todos los embriones de los dos grupos se recogieron unos 20 µl de medio, y se incubó una gota en blanco como control negativo de contaminación.
El medio se analizó con tecnología NICS: amplificación de genoma completo y secuenciación, unos 2 millones de lecturas por biblioteca y detección de variantes de número de copias con resolución mínima de 10 Mb. Un modelo de random forest, entrenado contra el perfil del embrión completo como patrón oro, asigna la probabilidad de euploidía.
Tres grados: A con probabilidad ≥ 0,94, B entre 0,7 y 0,94 y C ≤ 0,7. Los embriones con fallo de amplificación o resultado no informativo salían como N/A y se trataron como grado B. Ningún blastocisto se descartó: el niPGT-A decidía solo el orden de transferencia.
Aleatorización 1:1 por ordenador, en bloques de 4 o 6 y estratificada por centro, hecha solo después de la punción —el día 5 o 6— al confirmar que había dos o más blastocistos transferibles.
Doble ciego: participantes, clínicos, personal de enfermería, investigadores y evaluadores desconocían la asignación hasta que ocurría el desenlace principal. Solo los embriólogos la conocían, porque eran ellos quienes ordenaban los blastocistos. El personal de la empresa del test también estaba ciego. El desenlace principal fue la gestación evolutiva tras la primera transferencia planificada; las 40 mujeres que no llegaron a transferir se contaron como no gestantes.
La letra pequeña
Las cuatro limitaciones que siguen están en el apartado de limitaciones y en la discusión del artículo, en los términos de los autores.
Se incluyeron únicamente mujeres con dos o más blastocistos, y quedaron fuera las que no tenían ninguno o tenían solo uno. Los autores lo recogen así: las participantes tenían un pronóstico relativamente bueno
y por tanto los resultados pueden no ser generalizables a mujeres de mal pronóstico
.
No se incluyeron los datos de transferencias acumuladas. La tasa acumulada, que recoge el resultado de todas las transferencias de un mismo ciclo de estimulación, es una medida más completa del éxito del tratamiento.
Sin esos datos, admiten, el estudio puede no haber determinado por completo la eficacia a largo plazo del niPGT-A
.
El medio se recogió desde el día 4 hasta el día en que cada embrión alcanzaba el estándar de congelación, un margen variable porque los blastocistos no se desarrollan al mismo ritmo. El grupo ya había descrito antes una correlación entre la concentración de ADN libre, la fecha de recogida y los resultados clínicos.
Añaden dos cautelas de fondo: el contenido de ADN libre en el medio es muy bajo y la contaminación por ADN no embrionario procedente de las células del cúmulo puede ser el mayor factor de interferencia.
Los autores ofrecen dos explicaciones para el desenlace principal plano. Una: la técnica todavía no ha alcanzado un nivel preciso
, y el resultado del niPGT-A no puede determinar el destino de un blastocisto
. Otra: que los dos métodos hubieran acabado seleccionando embriones de la misma calidad.
Sobre la reducción del aborto precoz, ellos mismos la matizan: la discrepancia con el desenlace principal puede atribuirse a un posible sesgo de selección
, y el denominador de la tasa de aborto —el número de gestaciones clínicas— puede haber influido en la interpretación
. El desenlace principal fue la gestación evolutiva y no el recién nacido vivo, que se midió como secundario.
«Este estudio muestra que el niPGT-A no mejora la tasa de gestación evolutiva comparado con la evaluación morfológica en mujeres de 35 a 42 años. [...] Por ahora, los hallazgos no respaldan el uso rutinario del niPGT-A en esta población de buen pronóstico.»
«this study shows that niPGT-A does not improve the ongoing pregnancy rate compared with that by morphological evaluation in women aged 35–42 years. [...] At present, the findings do not support routine use of niPGT-A in this population with a good prognosis.»
Huang J, Li R, Zeng L, Hu L, Cai L, Chen L, et al. Nature Communications, 2026. Conclusión del artículo.Para citarlo