Fase 01
Embrión: valoración y selección
Qué se ha probado
Las redes neuronales convolucionales clasifican blastocistos con una precisión similar a la del embriólogo y estratifican de forma consistente entre conjuntos de datos, lo que resuelve la variabilidad entre observadores (Khosravi). Bormann añadió los tiempos de desarrollo a la morfología. STORK-A se entrenó con más de 10.000 embriones con su resultado de PGT-A y predijo euploidía con una precisión del 69 % al 77 %, manteniendo el rendimiento en cohortes de validación externa. BELA hace lo mismo desde vídeo time-lapse con igual precisión. BlastAssist mejora la predicción de implantación frente a la puntuación del embriólogo en análisis retrospectivo. La evidencia clínica más sólida es el ensayo aleatorizado multicéntrico de iDAScore: las transferencias guiadas por el algoritmo no fueron inferiores a la selección del embriólogo en gestación evolutiva y redujeron la variabilidad entre laboratorios.
Qué falta
STORK-A, BELA y BlastAssist se apoyan en datos retrospectivos, de un solo centro o de definición estrecha. La predicción de ploidía por imagen sigue por debajo de la fiabilidad del PGT-A, que continúa siendo el estándar clínico. El ensayo de iDAScore mostró rendimiento a la par, no superior. La puntuación no siempre es explicable: el embriólogo puede enumerar los rasgos morfológicos de su decisión y el algoritmo no, lo que complica el consejo y deja sin resolver de quién es la responsabilidad. Muchos conjuntos de entrenamiento infrarrepresentan a poblaciones minoritarias.
«La aplicación más avanzada de la IA en medicina reproductiva», según los autores, que piden verla con optimismo cauto.